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Cafe Racer, nuestro estilo de vida

Yamaha Virago de Moose Motodesign

Introducción

Si alguna vez has oído hablar de estas motos, sabrás que nunca has visto una sin la compañía de la otra. Y es que, las Yamaha Virago Cafe Racer de Tom Moose y Adam Wojtkowiak, han copado la primera plana de toda presentación que se tercie en el mundo de las motos custom.

Tom, que anteriormente había sido abogado de profesión, siempre le habían dicho que lo suyo eran las motos y que tenía muy buena mano con ellas. Desde pequeño había disfrutado con una moto que su padre había restaurado, y se tiraba horas montando a la salida del colegio. Con el paso del tiempo su pasión y carácter perfeccionista le han llevado abrir su propio taller de alto diseño y rehabilitación de motocicletas en Polonia.

Vídeo para nuestro deleite de las Yamaha Virago blanca y negra

El lema de Moose Motodesign lleva impregnado la pasión por las motos, los motores en V y una arraigada tradición por la combinación entre artesanía y tecnología. Y eso es justo lo que define a estas dos preciosidades: un equilibrio perfecto entre la artesanía minimalista y moderna con gran foco en el detalle.

Historia del proyecto Yamaha Virago Cafe Racer

Unos de los primeros proyectos que hizo Moose, tras fundar el taller, fue precisamente una Yamaha Virago que acabó vendiendo a un comprador alemán. Tom cuenta que esto le produjo un gran desaliento, después de tantas horas de trabajo y dedicación, pensaba que esto no podía acabar de esa manera, anhelaba más. Según el, estas monturas representan el contraste entre el bien y el mal, un proyecto con unas sinergias entre ambos modelos que les ha puesto en los primeros puestos de los rankings del 2019.

La Yamaha Virago, con su característico motor prominente es una de las más populares para los amantes de las motos custom. Particularmente en Polonia, parecen ser muy fans de este modelo y se pueden encontrar numerosos diseños realizados tanto por particulares como por talleres especializados.

La Yamaha Virago usada como base Cafe Racer

Las bases Cafe Racer utilizadas son unas Yamaha Virago XV920 del 82 y 83 respectivamente, modelos particularmente propensos para un proyecto de este estilo por varios motivos. Disponen de un solo amortiguador trasero, esto hace que se preste a realizar modificaciones con menos problemas, y también un motor prominente que confiere un aspecto más rudo. Además, el modelo de fábrica tiene una línea de diseño del depósito y asiento que permite fácilmente conseguir la estética característica que se busca con el estilo Cafe Racer.

Ambas motocicletas fueron adquiridas mediante un amigo de Tom, a un vendedor en Holanda que las tenía un poco descuidadas, pero con relativamente pocos kilómetros. Para aquél entonces, ya tenía una idea clara del aspecto que iban a tener sus monturas y el abastecimiento de piezas de recambio fue tal, que les daría para modificar los dos proyectos de sobra.

Tom Moose las considera las “Cafe Fighter” por su estética agresiva tras las modificaciones y por la historia que tiene el modelo base. La Yamaha XV 920 fue el primer modelo exportado a EE. UU. desde Japón que fue capaz de plantar seria competencia a las poderosas Harley Davidson de la época, a pesar incluso de las restricciones impuestas en el mercado – lee la historia completa aquí. Y para Tom, este proyecto es una forma de expresar esa batalla y presenta las dos caras del contraste entre el bien y el mal.

Modificaciones realizadas

Parte delantera de la moto

La suspensión delantera la sustituyeron por un set completo de una Kawasaki ZX10R y horquillas de una R1 por su durabilidad y encaje perfecto, tanto en lo técnico como en lo estético. Coordinaron este cambio con un aumento significativo en la potencia y rapidez de frenada de la motocicleta. Esto lo consiguieron usando discos dobles de 310mm, acompañados con pinzas Tokico y cables de freno HEL, hechos a medida y a juego con el color de la montura. 

Siguiendo con la parte delantera, han utilizado un diseño minimalista de semi manillares inclinados, han retirado la toma de contacto de la llave moviéndola a la apertura del marco de la moto y han introducido una pantalla digital en el cuadro de mandos. Además, si algo es caracteriza los trabajos de Tom es su sentido por el perfeccionismo y la atención al detalle. Y prueba de ello es el faro delantero que han diseñado para este proyecto. Han combinado la tecnología LED con el estilo retro de carreras, poniendo una cruz negra de la época en la lente del cristal.

Parte trasera de la moto

El resto de este fabuloso proyecto Cafe Racer no se quedó atrás en cuanto a dedicación y artesanía. Desmontaron la suspensión trasera por completo e introdujeron los amortiguadores Sachs de una MV Agusta y los pintaron a juego con los depósitos. El tanque de gasolina es el de una Kawasaki KZ, lo pintaron de color blanco y negro, con detalles dorados y aspecto de fibra de carbono. Además, simplificaron el acceso a la batería y reconstruyeron el sistema de escape por completo, utilizando las mejores aleaciones y soldaduras para exprimir el máximo de potencia de salida del motor.

Por último, y no por ello menos importante, es imposible pasar por alto los asientos estilo Bobber en coherencia con el motor prominente y el depósito agresivo de este proyecto. El asiento fue reconstruido desde cero a base de acero y en voladizo, dejando un semblante dinámico, ligero y limpio a la vista. Además, el sillín mono-plaza fue tapizado con cuero italiano de gama alta y estampado con un sello de latón de la marca Moose Motodesign a juego con el depósito. Y una vez más, han sabido fusionar a la perfección lo retro con lo moderno, introduciendo unos pilotos y luz trasera LED que luce debajo del asiento.

Imágenes de las Yamaha Virago Cafe Racer

Sin lugar a duda, existen muchas Yamaha Virago transformadas a Cafe Racer – y más en Polonia. En líneas generales, todas siguen las mismas pautas: 1- el depósito Kawasaki o Benelli. 2- el asiento estilo Bobber o Brat, 3- las horquillas mejoradas utilizando un modelo deportivo, ruedas de radios, etc. Sin embargo, lo que hace que estas monturas sean únicas frente a las demás Viragos son los numerosos detalles. Los de Moose Motodesign han sabido transmitir su experiencia, su pasión por la artesanía, la tecnología y los motores en V en un proyecto exitoso que no deja a nadie indiferente.